La Hidalguía Polaca y su estructura social de clanes



Una aproximación a un milenio de historia, heráldica y genealogías

Witold Roman Starża-Kopytyński

 

Instituto Argentino de Ciencias Genealógicas

Jockey Club, Buenos Aires, 5 de Julio de 2010

 

Propósito

Ver la historia de Polonia desde la historia de la Hidalguía polaca. Un abordaje diferente, pero que en el fondo relata la misma historia nacional enhebrada secularmente a través de quienes son sus forjadores y protagonistas. En suma como decir que la historia polaca es en gran medida la historia de su Hidalguía – ya  que ésta era, propiamente y de derecho, la Nación hasta 1791, año de la primera Constitución monárquica de Europa. Hasta ese entonces la Nación en sentido jurídico estaba solamente integrada por los miembros de la Hidalguía. Fue por decisión del Rey Estanislao Augusto Poniatowski y los miembros de la Hidalguía, que la condición de ciudadano fue extendida de derecho a todos los polacos.

 

La ubicación geográfica de la cuna polaca

Polonia es la llanura boreal más extensa de Europa, con el Río Odra al Oeste, los Pantanos de Prypec al Este, los Kárpatos al Sur y el mar Báltico al Norte.

El río Vístula es desde tiempos inmemoriales el eje político, cultural y económico de Polonia.

 

La Corona

Para entender las instituciones y la estructura política de Polonia, hay que describir brevemente la que le dio forma y continuidad histórica. Es lo que se ha dado en llamar La Corona. Esta se remonta a los tiempos legendarios del Rey Lech, el interrregno y el surgimiento de los Piast en el s.X, que se cristianizan en 966, y gobiernan el territorio que se denomina la cuna de Polonia. De allí que la primera capital de la Corona, y sede de los Piast sea la ciudad de Gniezno – que significa “nido de águila blanca” – lo que fue conservado por la Iglesia Católica ya que el Primado de Polonia es Cardenal de Gniezno y Varsovia.

De la dinastía de los Piast se destaca Kazimierz Wielki – Casimiro el Grande (1310 – 1370), Rey en 1333, a quien se debe el primer ordenamiento del derecho polaco y la consolidación de sus instituciones. Es también el último rey de la dinastía de los Piast, aunque estos no se extinguieron y continuaron gobernando sus posesiones en Silesia hasta fines del s. XVII.

 

Los Jagiełło, que son los reyes de la segunda dinastía, son los fundamentos de la Confederación. El Príncipe Jagiełło de Lituania (1348-1434) al cristianizarse toma el nombre de Ladislao, y es coronado Rey en 1386 al casarse con la Reina Jadwiga de Polonia.

De esta dinastía se destaca Casimiro IV Jagiełło (1447 – 1492), quien llegó a gobernar un extenso territorio de Europa Central y del Este, dando lugar a una poderosa Confederación que sentó las bases de la doctrina geopolítica conocida como Międzymorze – Intermarum en latín – y que puede verse plasmada en el mapa que acompaña a este escrito. Esta proyección territorial y geopolítica de la Corona polaca solo fue posible gracias al acompañamiento de la Szlachta, y su formación guerrera encarnada en la Husaria.

De esta dinastía, y en este contexto, merece nombrarse también a Ladislao IV quien fue electo zar de Rusia en 1610, y fue Rey  de Polonia en los años 1632-1648.

Finalmente, en este breve repaso histórico, es importante recordar la Constitución de 1791, que fue la primera constitución monárquica de Europa, redactada y promulgada por los miembros de la Hidalguía reunidos junto al Rey Estanislao Augusto Poniatowski.

 

El Reino Polaco-Lituano-Ruteno desde fines del sXIV hasta fines del sXVI


  El contorno en línea azul indica la mayor expansión de la Confederación Jagiellónica

 

El origen de los Rody (Ród en singular) o clanes polacos

La sociedad polaca evolucionó a partir de una estructura de clanes, y la introducción del cristianismo (966) no alteró esto en forma significativa. Los clanes a su vez provenían de las antiguas agrupaciones tribales eslavas, principalmente los polanos y los vislanos.

El sistema feudal que regulaba la sociedad en toda la Europa medieval nunca fue introducido en Polonia, y este hecho no puede dejar de enfatizarse suficientemente, ya que constituye una de las características más importantes de la sociedad polaca.

 

La Szlachta es propiamente lo que se conoce como la Hidalguía polaca, tomando el término de hidalgo en su significado etimológico más simple y directo: hijo de alguien.

Etimológicamente pues Szlachta (léase shlajta) significa “los hijos de Lech”, y proviene de la expresión “Z Lech”, los de Lech. Lachi (laji), el plural, designaba a las tribus polacas. Polonia es conocida en las lenguas orientales, hasta el día de hoy, como Lechistan (Legistán) – es decir el Estado de Lech.

 

Los “comes militi”, es decir los compañeros de armas del Rey son los integrantes de los primeros clanes, Rody, y de allí la acepción de hijos de Lech. Como también que la hidalguía está asociada al desempeño guerrero, y éste es el solo medio para adquirir reconocimiento de hidalguía por un acto del Rey. Esta condición no implica el “título” de “conde”, sino simplemente la de los guerreros del Rey.

 

Polonia es fundada por tanto como una nación de clanes y familias, lo que etimológicamente se puede ver en los vocablos Naród (Nación) – Ród (Clan) – Rodzina (Familia).

La Szlachta es la hidalguía que hizo la Polonia histórica e inmemorial. En ciertos períodos representó hasta el veinte por ciento de la población, y nunca menos del diez. Esto tiene una importancia capital en la estructuración de la sociedad y la Nación. A diferencia de la Europa occidental en la que la nobleza nunca superó el dos por ciento de la población. Explica también la ausencia del sistema feudal que regía en el Imperio y los Reinos occidentales.

La Szlachta no es una clase “aristocrática” en el sentido occidental – ni siquiera hay títulos nobiliarios – ni tampoco existe el concepto de “la nobleza” como en la Europa occidental.

 

Todos los miembros de la Szlachta son iguales entre sí, y tienen las mismas obligaciones y derechos. Son y han sido siempre la argamasa de la Nación, y el espejo en el cual se han mirado todos los polacos.

Para entender su importancia cultural e histórica basta recordar que tanto Catalina II, Bismarck, Lenin, Stalin como Hitler a su turno dijeron públicamente que para dominar y destruir a Polonia era necesario primero eliminar a la Szlachta.

 

Szlachta odwieczna o Hidalguía inmemorial

Muchos hidalgos de Polonia, Lituania y Rutenia proclaman pertenecer  a la szlachta odwieczna o hidalguía inmemorial. Esto significa que todo conocimiento documentado acerca de sus orígenes hace tiempo que se ha perdido. Por ello la szlachta odwieczna no necesita patentes, probanzas o documentos.

Son simplemente los “comes militi”, compañeros de armas del Rey y fundadores de la Nación.

La Szlachta por tanto en tiempos medievales combinaba tanto “nacimiento encumbrado" como “valor militar". Los hidalgos en su origen fueron los jefes tribales.

 

Obligaciones y derechos

Estaban obligados a prestar servicio militar en favor del Rey, y someterse a sus tribunales, pero eran magistrados independientes en sus propios territorios.

La Szlachta hereda tanto la condición de tal como la propiedad de la tierra.

Fueron adquiriendo con el transcurso de los tiempos diversos privilegios, especialmente en el período de la monarquía electiva. Esto se debió a que cada nuevo Rey para alcanzar su elección necesitó conceder y pactar con los Hidalgos nuevos privilegios.

 

Una muy interesante descripción de la Hidalguía polaca ha sido escrita por Bernard O’Connor, el médico irlandés del Rey Jan III Sobieski. O’Connor, que vivió en Polonia a fines del s. XVII, publicó en inglés en 1698, dos volúmenes de “Historia de Polonia”, y escribe:

 

“Todos los hidalgos en Polonia son iguales por nacimiento, y por tanto no valoran títulos honoríficos, sino que creen que un hidalgo polaco, o un gentilhombre de Polonia es lo más grande que pueden tener. Ni el Rey ni la República otorgan el título de Príncipe, que pertenece solamente a los hijos de la familia real. Dado que algunos son hechos Príncipes del Imperio y como tales detentan el título, no tienen precedencia alguna por tal hecho. Tampoco tienen Duques, Marqueses, Condes, Vizcondes o Barones. Algunos tienen títulos extranjeros que el resto generalmente desprecia puesto que no dan valor a cualquier denominación prestada o extranjera, y dicen que es el valor intrínseco y el servicio prestado a su Nación lo que merece preferencia...

Esos grandes privilegios de igualdad y servicio han hecho a la Hidalguía polaca tan poderosa.”

 

No es difícil entender entonces por qué el Príncipe Charles de Ligne de Bélgica, quien en 1784 trató de recibir la condición de Hidalgo polaco, supuestamente comentó: “Es más fácil convertirse en Duque en Germania, que ser incorporado a los Hidalgos Polacos”.

 

Orígenes de los Rody

La Hidalguía emergió como un sistema de clanes antes del año 1000, a partir de las tribus originarias al comienzo de la Edad Media.

Para entender los orígenes así como el entramado social de la Hidalguía es conveniente explicar algunos términos de uso frecuente para referirse a ella.

Ród (Rody) y Rodzina son términos íntimamente ligados. El Ród es el equivalente del Clan celta. Así como el Sept celta tiene su equivalente en el concepto polaco de Cuna o nido familiar -  el gniazdo rodowe. Cada Ród o familia de origen se distingue por su Tamga – marca que congrega a todos los que pertenecen al mismo Ród. Estas marcas devienen en los Herby (Herb en singular) y que significan “herencia”; y de allí se convierten en los Blasones o Escudos de armas, que son las divisas de las unidades de combate, las drużyna, con las cuales los integrantes del Ród se hacían presentes en el campo de batalla.

 

Cada Ród tenía su propia marca, la tamga (o tamgha), que a su tiempo evolucionó en los símbolos y divisas que se encuentran en los escudos de armas polacos.

Los hidalgos se convirtieron en terratenientes, por lo que muchos de los apellidos hidalgos fueron tomados de los nombres de las comarcas, llamadas “nidos familiares” (gniazdo rodowe).

Por ejemplo, la familia Sypniewski así se llama porque poseía una comarca o propiedad llamada Sypniewo.

 

En este entramado la inexistencia del sistema feudal conlleva la inexistencia de una estructura social sostenida en una pirámide de vasallaje, y por ello los miembros de la Hidalguía son pares entre sí – y Pares del Reino Polaco, por lo que en el período de la Monarquía Electiva todos eran electores – y cualquiera de entre ellos podía ser elegido.

En las Dietas electivas se reunían unos 30.000 hidalgos en representación de los Rody y las comarcas del Reino.

 

Es importante en este punto introducir una breve explicación acerca de tres vocablos que derivan uno de otro, y que se conservan en la actualidad cada uno con un significado diferente. Estos son: Kniaź - Ksiądz - Książę que fonéticamente son bastante similares debido a su derivación del primero. (léanse como Kniazz – Ksshondz – Ksshonyen),

Kniaź significa originalmente el jefe del Ród (y más antiguamente de la tribu), y es un vocablo de origen ruteno, con una connotación claramente guerrera.

En la Alta Edad Media el vocablo fue traducido al polaco como Ksiądz, con el significado de príncipe (no dinástico) o jefe poderoso, también con una connotación militar que más tarde dejó de tener. En la actualidad este término es utilizado para dirigirse a los sacerdotes católicos.

Durante la primera República, en los años treinta del siglo XVII, el único título hereditario utilizado y oficialmente reconocido fue el de Kniaź.

Más recientemente, a mediados del s. XVIII, se hizo equivalente al Dux latino, adoptando en polaco la forma Książę, siendo frecuentemente traducido en las lenguas occidentales como Príncipe, lo que conduce a confundir con el término latino Princeps, siendo que no tienen el mismo significado.

 

Títulos polacos concedidos a familias de la Szlachta

Durante el reinado de la Dinastía Piast, esto es hasta fines del s. XIV, el único título utilizado en Polonia era el de Príncipe dinástico (Kniaź - Książę), y solamente por los miembros de las numerosas ramas de la familia Piast.

Sin embargo, desde el tiempo de los Jagiellones ninguno de los Príncipes reales fue llamado príncipe (Książę).

La Unión de Lublin (1569) permitió el uso del título de Kniaź (príncipe) por las familias que pudieran probar su descendencia de Gedyminas de Lituania (Czartoryski, Sanguszko, Wiśnowiecki), de Rurik de Rutenia (Czetwertyński, Massalski), u otros príncipes dinásticos (Kniaży) que vivían en los antiguos territorios lituanos y rutenos (Gliński, Baranowski) – incluyendo algunos descendientes de Khanes tátaros.

 

Desde el s. XV hasta 1795 el título de Książę (Príncipe) fue otorgado por la Dieta solamente tres veces: en 1764 a Poniatowski; en 1768 a Sapieha; y en 1773 a la familia Poniński.

Otros títulos de príncipes que se encuentran entre la Hidalguía polaca fueron otorgados por monarcas extranjeros.

 

Hasta 1772 hubo solamente siete familias que recibieron otros títulos. Hay una sola instancia (registrada en idioma polaco) de un monarca polaco otorgando un título a una familia hidalga polaca. Fue en 1568 que Zygmunt II August Rey de Polonia (Segismundo Augusto Jagiellon, último de esta dinastía), otorgó el título de Conde a la familia Chodkiewicz.

 

Títulos y honores recientes, posteriores a 1795

El pequeñísimo número de familias polacas tituladas debe explicarse por las leyes aprobadas por el Sejm (la Dieta). Por ejemplo, en 1638 se aprobó una prohibición de uso de títulos y órdenes honoríficas, y en 1673 la prohibición del uso de títulos extranjeros otorgados a algunas familias.

Esta es la razón por la cual otros títulos que pueden encontrarse entre las familias Hidalgas polacas fueron traídos a Polonia por extranjeros naturalizados o fueron otorgados en el período posterior a 1795 por monarcas extranjeros.

La mayoría de los otorgamientos de este período fueron emitidos por los particionantes, aunque también hay algunos casos de otorgamientos Papales o napoleónicos.

 

Los períodos de la Szlachta a la par de la historia de Polonia.

 

Los orígenes se fijan en el período tribal que tiene su consolidación en la “Szlachta odwieczna” – la Hidalguía inmemorial o secular, que va desde Lech a los Piast.

El período de los Piast representa la consolidación de los clanes y sus divisas, en la Alta Edad Media.

El período de los Jagiełło, ya en la Baja Edad Media, está signado por la adopción de los boyardos lituanos y rutenos, y va desde 1386 a 1572 cuando se extingue la segunda dinastía y se inicia la República de los Hidalgos con la Monarquía electiva. La adopción significó la incorporación de los gentilhombres o boyardos lituanos y rutenos a las filas de la Hidalguía polaca.

 

Durante ese período reinó Kazimierz IV Jagiełło, entre 1447 y 1492, y fue quien estableció un plan geopolítico que aun hoy tiene vigencia. Su proyecto era formar un bloque de naciones entre los mares Báltico, Negro y Adriático. El “Intermarum” (Międzymorze), que a principios del s.XX cobró actualidad con los pensadores y actores políticos de entonces, como Dmowski y Piłsudski.

 

El período de la Rzeczpospolita Szlacheckala República de los Hidalgos, con la Monarquía electiva va desde 1573 hasta 1795. En este período se sucedieron once reyes elegidos por la Szlachta, siendo el último Estanislao Augusto Poniatowski.

 

Sigue el período de las particiones del territorio polaco en los años de 1772, 1793 y 1795, y que perduran hasta 1918. Este período de las particiones trae consigo el despojamiento y dispersión de la Szlachta consolidada en los períodos anteriores, el surgimiento de una Szlachta moderna, el advenimiento de la sustitución y las usurpaciones, y el surgimiento de la Inteligencja a partir de la Szlachta empobrecida.

Este período está profundamente ligado a las insurrecciones de la Szlachta en los años 1831 y 1863, con el consecuente exilio llamado “la Gran Emigración”, que se radica principalmente en Francia donde es liderada por Adam Czartoryski.

Una instancia histórica significativa constituyó la Comisión “ad hoc” que actuó en el Ducado de Varsovia a mediados del s.XIX, y que tuvo por propósito confirmar la condición de Hidalgos a un numeroso grupo de familias y personas que por causa de las invasiones y las insurrecciones quedaron despojadas de sus posesiones y reconocimiento social. Se legitimaron unas 17.000 personas de la Stara Szlachta (Antigua Hidalguía), y 747 que recibieron el estado de Hidalguía personal (szlachectwo "osobiste“). En la publicación Szlachta wylegitymowana w Królestwie Polskim w latach 1836-1861(1867) de Elżbieta Sęczys puede verse el listado completo y la tarea de la Comisión.

 

El período de la recuperación del territorio a partir del fin de la primera guerra y la entreguerra, de 1918 a 1939, estuvo marcada por la decisión y la voluntad de la reconstrucción de la sociedad, las instituciones del estado, y la consolidación de soberanía territorial recuperada gracias a las guerras contra los soviéticos y las insurrecciones de Silesia. La Szlachta, junto a toda la Nación, jugó un importante rol en este breve período.  

 

La ocupación del s. XX a partir de 1939 y hasta 1989, significó un nuevo desangramiento de la Szlachta, principalmente en el tiempo de la Segunda Guerra. Katyń y los lager nazis son la materialización de la política de los ocupantes.

 

A partir de 1989 se observa el resurgimiento de las tradiciones – como una vuelta a las fuentes – de lo que se rescata principalmente la identificación de los descendientes de la Gran Dieta (Sejm Wielki 1788- 1791).

Hidalguía y Heráldica

La historia de la Heráldica Polaca es una parte integral de la historia de la Szlachta.

Las reglas heráldicas se consolidan más tarde que los propios clanes o Rody preexistentes al s.IX. Los primeros sellos en documentos datan de fines del s.XIII y principios del s. XIV.

Como en el resto de Europa es solamente en el s.XIV que empiezan a observarse reglas, y se inician los primeros registros (armoriales) de las divisas de los Rody.

 

Orígenes de las divisas heráldicas

La tamga, o tamgha (sello, marca, estigma) es un sello abstracto o divisa utilizado por pueblos indoeuropeos. La tamga era normalmente el emblema de una tribu, clan o familia.

Los pueblos vecinos a veces adoptaban símbolos del tipo tamga similares entre sí. Por ejemplo un tridente estilizado fue utilizado como sello tanto por Rutenos, Lituanos y Polacos.

Los arqueólogos en el presente valoran las tamgas como una fuente de primer orden para el estudio de las culturas indoeuropeas tanto presentes como extinguidas.

 

Pueden de este modo distinguirse claramente dos tipos de divisas originales:

Las que representan claramente el uso de un tipo determinado de arma de combate. (Topór – Nowina – Sas)

Las que son símbolos abstractos, que asemejan a marcas de ganado o sellos que indican propiedad. (Awdaniec – Lis)

Es preciso señalar que las tamgas como tales no necesariamente indicaban condición de hidalguía.

 

De allí que las armas de un Ród no son pertenencia de una persona individual sino que la tal persona pertenece a dichas armas, que representan al Ród.

No existen por tanto las armas personales, como en la Europa occidental, ni éstas se van modificando según se trate del orden de nacimiento de los varones en la familia (brisuras).

Tampoco ningún miembro del Ród puede cambiar las armas, dividiendo el campo en cuarteles (agregando las armas maternas), agregando otros elementos o eliminando alguno.

Salvo raras excepciones y por concesión del Rey, algún hidalgo pudo realizar cambios menores, principalmente en la cimera.

 

Los nombres personales

Los apellidos que se heredan son solamente los de la línea paterna, constituyendo un linaje perfectamente identificable y trazable.

El apellido familiar normalmente está precedido por un prefijo que indica la pertenencia a un Ród determinado.

No obstante, hay casos en que el prefijo, no corresponde al nombre del Ród, sino a algún otro hecho o circunstancia, por lo que para entendimiento de los extranjeros el Herb o Ród se aclara al final.

Tal el caso del célebre genealogista Walerian Nekanda-Trepka, h. Topór.

Existen ramas de la misma familia Trepka, h. Topór, que no utilizan el prefijo Nekanda debido a que no fueron parte del hecho que derivó en tal prefijo.

 

Hay casos en que el mismo apellido (nombre de familia) es utilizado por familias que no están siquiera emparentadas y que además pertenecen a Rody distintos.

Se pueden encontrar por ejemplo dos Jezierski, h. Nowina y Jezierski, h. Gryf.

 

Los nombres de familia

A veces la "z" (de) polaca fue utilizada al final de un nombre para significar “de” u “originario de”. Durante el s. XV la "z" fue cambiada a "ski" or "cki," lo que también significaba “de” u “originario de”. Por ejemplo: Jan Dębiński o Jan Dębicki.

Originalmente, a aquellas personas que no tuvieran condición de hidalgos se les prohibió agregar "ski" or "cki" a su apellido.

 

Los nombres de familia hidalgos

Los apellidos – nombres de familia – se formaron normalmente a partir del lugar de origen, del nido familiar. La terminación “ski”  o “cki” significa “de” – indica propietario de la comarca. Tal en mi caso es Witold Roman Kopytyński z Kopytyńce, h. Topór.

No siempre el sufijo “ski” en la actualidad denota hidalguía. En los tiempos más recientes, en particular el período de las particiones, se dio lugar a construcciones de apellidos polonizados mediante el sufijo “ski”.

 

Una consecuencia de la formación de los apellidos junto al uso de unas armas es que se hizo costumbre referirse a un hidalgo simultáneamente por su nombre de familia y su escudo de armas (o el nombre del clan que es lo mismo).

Por ejemplo: Jan Zamoyski herbu Jelita significa Jan Zamoyski del blasón (clan, ród) Jelita (aunque frecuentemente se traduce como … del clan Jelita).

 

Por tanto Jan Zamoyski z Zamość, h. Jelita, se convierte en su equivalente: Jan Jelita Zamoyski,  que forma un nazwisko złożone (literalmente nombre compuesto).

Más tarde el nombre compuesto se unió mediante un guión: Jan Jelita-Zamoyski.

Los polacos exilados del s. XIX a veces utilizaron adaptaciones de sus nombres de acuerdo al estilo francés, tansformándose en: Jan de Jelita-Zamoyski o Jan Zamoyski de Jelita.

 

En mi caso personal el apellido completo de la familia es Starża-Kopytyński, lo que hace innecesario el agregado de h.Topór pues resulta redundante.

El uso de estos prefijos es habitual entre las familias de la Szlachta, pues permiten identificar y darse a conocer fácilmente mediante una suerte de código por todos conocido.  Los prefijos pueden tener los muchos y variados orígenes.

 

Evolución de los Herby

Los primeros diseños o marcas eran muy simples y sencillos. Fueron evolucionando según los diseños de artistas, pero siempre conservando un solo elemento central en el campo y la sencillez del diseño.

El color casi universal de los campos es el rojo (czerwony – gules) y los elementos de plata (srebny – blanco).

No hay modificaciones ni brisuras salvo en escasas excepciones en los que algún miembro de la familia lo hacía por especial concesión del Rey o el Senado.

 

Peculiaridades de los blasones

La más importante es que un escudo de armas no pertenece a una sola familia.

Un cierto número de familias, no necesariamente emparentadas (a veces cientos), con diferentes apellidos, pueden utilizar el mismo escudo, y cada uno de ellos tiene su nombre propio, que es el nombre del Ród.

El número total de escudos de armas en este sistema no superaba los 200 en las postrimerías de la Edad Media, y es el número aproximado que se conserva en la actualidad.

 

Un escudo en particular puede aparecer en diferentes versiones ligeramente distintas, típicamente distintos colores, dependiendo de la costumbre de la familia que lo utilizara. Tales modificaciones (odmiany) se considera que representan al mismo blasón.

 

Una de las características visuales más impactantes de la heráldica polaca es la abundancia de los campos de gules. Entre los más antiguos la mitad de ellos usa tal color del campo, estando el azur en un poco numeroso segundo lugar. En ningún otro lugar de Europa, se encuentra tal sesgo en favor de un color en particular.

 

El armorial polaco

Todos los blasones hidalgos polacos llevan la corona condal sobre el yelmo, salvo muy pocas excepciones y son los de origen extranjero que han sido admitidos en la Szlachta.

Existen aproximadamente unos 200 blasones, en polaco llamados Herb (Herb Rodowy), a diferencia de la Europa Occidental en la que cada país llega a tener más de 65.000 blasones personales.

Los Herby más antiguos son los que representan a la Szlachta odwieczna.

El armorial se fue estructurando y consolidando desde los tiempos pre-cristianos hasta el s. XV. En sus comienzos las divisas son muy simples y rudimentarias en su diseño y dibujo, hasta que llegan a estabilizarse y presentar su diseño presente.

 

La mayoría de los cincuenta y ocho escudos de armas pertenecientes a la Hidalguía Polaca, contenidos en la sección polaca del Armorial de los Caballeros de la Orden del Toison d’Or, fueron copiados por su autor – el Señor de Saint-Rémy – de los rollos contemporáneos o de otros más antiguos presumiblemente de origen polaco.

 

Jean Lefèvre de Saint-Rémy fue el primer Heraldo del Vellocino de Oro, y probablemente el dueño de este manuscrito que se cuenta entre los más prestigiosos de los armoriales medievales europeos. Este manuscrito se realizó en gran parte entre los años 1433 y 1435. Fue nuevamente publicado como “Armas del Armorial de Caballeros del Toison d’Or y principios del s.XV en Europa” - (R. Pinches & A. Wood, An Armorial of Knights of the Golden Fleece and 15th Century Europe, London, 1971).


Genealogía y Rody

Si se quisiera establecer categorías o conjuntos de clanes hay que recurrir a criterios bien alejados de la riqueza o las posesiones de algunas familias. La manía socialista de establecer “clases” llegó a intentar instalar “clases de Hidalgos” en base a diversos criterios. Nada de ello ha prosperado ni ha tenido efectos prácticos, ni mucho menos ha logrado enfrentar estas supuestas “clases hidalgas” unas contra otras.

No obstante, y como ya se viene diciendo en estas líneas, es posible distinguir los Clanes antiguos – la  Szlachta odwieczna, los Clanes más destacados por circunstancias históricas y batallas, los Clanes y familias prominentes, las familias del Sejm Wielki de los años 1788 – 1791 que promulgó la primera Constitución (483 Diputados y Senadores Confederados).

Bajo estos conceptos es justo reconocer a las familias y clanes prominentes (para mencionar brevemente solamente algunos) por sus servicios a la Nación, normalmente en la persona de Jefes militares (Hetman) tales como Zółkiewski y Sobieski; Diplomáticos como Lubomirski y Zamojski; integrantes del clero, Obispos y Cardenales como Ledóchowski y Sapieha; otros por su poderío militar como Potocki; otros que poseyeron grandes extensiones territoriales y por el número de sus integrantes como Potocki y Radziwiłł; así como aquellos que poseyeron grandes fortunas, llamados Magnates, tales como Ossoliński y Dzieduszycki quienes instalaron casas de estudio, bibliotecas, museos, apadrinaron y fueron mecenas de artistas, y en general favorecieron la educación y la cultura.

También en esta rápida enumeración cabe señalar Clanes destacados por ser los más antiguos, como Topór y Leliwa; otros Clanes antiguos: Habdank – Lis – Dołęga – Jelita – Sas – Rawa – Nowina, todos pertenecientes a la Szlachta odwieczna. Otros cuyos miembros se encuentran mencionados frecuentemente: Nałęcz, Grżymała, Odrowąż, Pomian, Poraj,…por sus diversos servicios y actuaciones en favor de la Nación.

 


Para finalizar me referiré al Ród al que pertenezco, el de la divisa Topór; o también el Clan Toporczyk – Ród Toporczyków.

 

 

El escudo de armas y el Ród son descriptos como sigue: "En campo de gules un hacha (topór) de plata con el filo hacia la izquierda; sobre el yelmo la misma hacha levemente inclinada hacia la tierra, como si su extremo inferior estuviera hincado en la corona. (Paprocki, Genealogía, f.14 y otros). Algunos afirman, que en los tiempos del legendario rey Lech llegaron a este reino los Hidalgos Toporczyk, y que uno de los descendientes, durante el primer interregno, después que se extinguiera la sucesión de Lech, fue gobernante de Polonia junto con otros once."

 

Es una de las más antiguas divisas hidalgas polacas (según algunos heraldistas la más antigua). La primera marca medieval estampada mediante sello proviene de fines del s. XIII. La marca más antigua es el sello de Żegota, wojewoda de Cracovia en los años 1282 – 1285. Aparece referida en actas por primera vez en 1401.

 


 

El Ród estaba más diseminado en las regiones de Cracovia, Lublin, Sandomierz y hasta Mazowsze.

En el Acta de la Unión de Horodło (1413) se extendió a Lituania: el Herb fue otorgado al boyardo lituano Jan Butrym, quien fue adoptado por el Wojewoda (Gobernador) de Kalisz, Maciej z Wąsosza.

 

El prefijo Starża - Starżów

En polaco antiguo significa tanto los más antiguos como los mayores. Stary tanto quiere decir mayor como anciano. De allí que los Topórczyków siendo los más antiguos estén asociados a los Starżów.

 

El Ród de los Toporczyk en la Edad Media era uno de los más acaudalados y poderosos, y frecuentemente desempeñaba el segundo lugar en el Reino después de la familia real (entre otras funciones la de Virreyes).

Se afirma que su posición provenía del principado de los Wislanos. Hay también investigadores de la cristianización de los albores del reino polaco que concuerdan en el hecho de que fueron los que primero se convirtieron entre los Wislanos.

Esto condujo a conflictos con la familia de los Piast, quienes provenían de los Polanos.

 

Epílogo

La historia de Polonia no ha sido un recorrido fácil a través de los tiempos.

Se mantuvo unida como Nación y conservó su identidad, gracias a la Szlachta.

Se mantuvo fiel a su bautismo y a la Fe, gracias a la Iglesia Católica.

Por ello hizo de su catolicismo y de su identidad nacional una sola cosa.



 Witold Roman Kopytyński

 

Es egresado de la Universidad de Buenos Aires, habiéndose graduado como Licenciado en Química Industrial, y ha realizado sendos posgrados de especialización ambiental en la Universidad Católica Argentina y en la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales.

 

Es Profesor Titular en la Carrera de Ciencias Ambientales de la Universidad del Salvador, teniendo a su cargo las cátedras de Gestión, Auditoría e Impacto Ambiental, y Tecnologías de Tratamiento. Tiene a su cargo la Cátedra Extracurricular de Historia y Cultura de Polonia.

 

Durante toda la década del 80 se desempeñó activamente con motivo del surgimiento de Solidaridad en Polonia. En el periódico de su comunidad “La Voz de Polonia” (Głos Polski) dirigió la sección denominada "La Joven Polonia", dedicada principalmente a ser vocero de Solidaridad en Argentina. Condujo en esos años el programa de radio "Polonia Milenaria". Fundó la editorial "Ediciones del Aguila Coronada" mediante la que publicó cuatro libros sobre Polonia.

 

Simultáneamente se incorporó a la Comisión Directiva de la Unión de los Polacos en la Argentina y en 1987 fue designado Vicepresidente. También se incorporó a la Asociación de Graduados Polacos, de la que fue durante 10 años su Vicepresidente.

 

En 1987 fue condecorado por el Gobierno Polaco en el Exilio, con sede en Londres, con la Cruz de Plata al Mérito Civil en reconocimiento por sus actividades a favor de la causa nacional polaca.

 

Se dedica a la historia de Polonia, la heráldica y la genealogía de su familia desde hace 40 años.

 

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